Panamá continuó con las labores de evaluación y atención de daños luego del terremoto de magnitud 7.7 registrado el 9 de octubre. Para el domingo, las autoridades reportaban más de 200 réplicas que mantenían la preocupación entre los habitantes de las zonas afectadas.

Los reportes preliminares señalaban daños en cerca de 900 viviendas y al menos 27 personas lesionadas, sin que se hubieran confirmado fallecimientos en el balance citado por Reuters. Las autoridades advirtieron que las cifras podrían modificarse conforme avanzaran las inspecciones en comunidades alejadas.

Los daños también alcanzaron infraestructura vial. Al menos 14 puentes en las provincias de Veraguas y Los Santos presentaron afectaciones, por lo que el gobierno comenzó a revisar las necesidades de reparación y restablecimiento de servicios.

Ante la emergencia, el gobierno panameño declaró un estado nacional de emergencia para facilitar la movilización de recursos. Estados Unidos anunció apoyo económico y el envío de un equipo especializado para colaborar en la evaluación de infraestructura y las tareas de respuesta.

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